05 · Gobierno de Australia
Australia se abre a la IA: el copyright pasa a ser opt-out

El gobierno de Albanese estudia un modelo de exclusión voluntaria que permitiría a las empresas de IA entrenar con obras australianas abiertas salvo que el creador se dé de baja, mientras OpenAI advierte a ministros laboristas de que la ley actual frena el entrenamiento local.
Por qué importa
La capacidad de las tecnológicas para vaciar de fricción el acceso a datos ajenos convierte a Australia en un proveedor por defecto de material creativo, no en un socio que negocia licencia a licencia. Si cuaja, los ingresos por licencias de artistas y editores se contraen justo cuando buscan monetizar sus catálogos, y el listón para otras jurisdicciones baja: bastará con no excluirse. La presión recae ahora sobre los legisladores que deben decidir si el consentimiento se presume o se exige, un reparto que también tensiona a los competidores que sí pagan por contenido.
Los detalles
- El mecanismo propuesto invierte la lógica actual: las obras quedarían disponibles para entrenar IA por defecto y el creador tendría que pedir quedar fuera, en lugar de autorizar cada uso.
- Los documentos filtrados señalan que el alcance incluiría fotos familiares ya publicadas, webs de pequeños negocios y cualquier sitio en abierto en Australia.
- Altos cargos de OpenAI, creadora de ChatGPT, se reunieron con ministros laboristas y sostuvieron que la legislación australiana impide entrenar modelos en el país.
- El sector creativo acusa al Partido Laborista de dejarlo en la estacada con una propuesta que se plantea como posible compromiso con las grandes tecnológicas estadounidenses.
- La medida se enmarca en las conversaciones del gobierno de Albanese con gigantes tecnológicos estadounidenses para desbloquear el entrenamiento local de modelos.
- El cambio trasladaría la carga de la exclusión al creador, que debería identificarse y solicitar quedar fuera para evitar que su obra entre en los conjuntos de entrenamiento.