El ParteEdiciones anteriores

01 · OpenAI

OpenAI marcará sus textos en Europa, pero basta reescribirlos para borrar la pista

Una prensa corta una placa de vidrio y dispersa una trama verde invisible incrustada en ella.

OpenAI insertará en ChatGPT y Codex una señal invisible basada en la elección de palabras para cumplir la ley europea de IA, aunque reescribir, traducir o acortar el texto puede difuminarla hasta hacerla indetectable.

Por qué importa

Esa fragilidad traslada la carga de la verificación a plataformas, medios y sistemas de comprobación, justo lo contrario de lo que la ley parecía delegar en quien genera el contenido. Quien recibe un texto marcado tendrá que decidir cuánto peso dar a una señal que se desvanece con copiar y pegar, mientras los competidores que ya usan marcas para sus asistentes tendrán que demostrar que las suyas resisten mejor. Si el estándar se generaliza, la pregunta deja de ser si hay marca y pasa a ser quién asume el coste de detectarla cuando el original ya se ha modificado.

Los detalles

  • El sistema, llamado textGrain, no cambia de forma apreciable lo que se lee ni, según OpenAI, la calidad o la velocidad de las respuestas.
  • Llegará en las próximas semanas a ChatGPT y Codex en la Unión Europea, mientras los clientes de la interfaz de programación (API) podrán activarla de forma opcional en algunos modelos fuera de Europa.
  • El detector quedará al principio en manos de investigadores y grupos de expertos verificados; una marca detectada no prueba quién escribió el texto ni si su contenido es cierto.
  • Anthropic ya presentó sus propias marcas para Claude basadas en SynthID de Google; OpenAI sostiene que textGrain igualó o superó ese sistema en sus pruebas.